Five boys, one dream, one direction. <3

sábado, 11 de febrero de 2012

AGRADECIMIENTOS.

Bueno pequeña, que de una manera u otra teníamos que agradeceros que hayáis estando usando un ratito de vuestro tiempo para seguir nuestra novela. ¿Qué decir?, de verdad que ahora mismo no se nos ocurre nada, supongo que ya iremos respondiendo por tuenti a las que nos dejéis comentarios o privados.

Y sí, que este capítulo, se supone que ha sido el último, pero....  ¿FIN?. Bueno, dependerá de vuestros comentarios. Quizá, os hagamos un regalo. :)

Todas las preguntas que queráis, por favor a:

ask.fm/OneDirectionItsForever




ÚLTIMO CAPÍTULO. PARTE 10.


(Liam ^__________^)

Acabábamos de volver a su casa. Me había impactado muchísimo. Amy casi… a Amy casi le matan con 10 años. Dios. Pero, ¿alguna de esas 5 chicas tenía suerte?. Como mucho Victoria, y ni eso, porque no puede superar su miedo a las cámaras. Katy se quedó huérfana, joder, también con 10 años y tiene que ser duro eso de estar de familia en familia hasta dar con un hogar. El chico que estuvo con Lara, y que por culpa de él, sin saber el porqué, tiene miedo a Harry ahora. Ahora lo de Amy.

Y… ella.

Estaba destapando la cama y cuando me asomé por la puerta al volver de lavarme los dientes elevó la cara esbozando una sonrisa. ¿Cómo le quedan fuerzas para eso?

Sin apenas darme cuenta dos lágrimas rodaron por mis mejillas. Me senté en los pies de la cama de espaldas a ella y me las sequé. Cosa que fue inútil, pues otras bajaron.

-¿Me traigo algo antes de acostarnos?, ¿traigo una peli?.- preguntó girándose en la puerta.
Cuando negué con la cabeza sin mirarle a la cara se dio cuenta enseguida y se acercó a mi lado quedándose de rodillas entre mis piernas y apoyando sus brazos en mis piernas.

-Pero que la llorona soy yo.- me acarició la barbilla.
-Joder Jane, es que…- no pude seguir hablando.
-Ven aquí.- se sentó a mi lado abrazándome.
-No es que hayas tenido mucha suerte.
-Si lo dices por lo de Amy, tranquilo, nos costó pero nos recuperamos.
-Es por todo, Jane. Nadie merece lo que les pasó a tus padres, pero tu menos que nadie.- volví a apartarme las lágrimas.
-Lo sé.- susurró.- pero nadie tiene la culpa de eso. No quiero que llores tú.

Me eché un poco hacia atrás y me tiré en la cama aunque seguía llorando. Ella se puso encima y empezó a apartar lentamente el agua con sus dedos. Cerré los ojos para que no salieran más.

-Liam.- pronunció con ternura, pero no abrí los ojos.- ¿recuerdas el día de mi fiesta de cumpleaños?, cuando aún no nos llevábamos bien.- asentí.- ¿recuerdas que fue cuando me contaste lo del riñón?.- volví a asentir.- ¿y recuerdas que dijiste?.- negué aún con los ojos cerrados.- Dijiste:  “cuando nací tenía una enfermedad. Bueno cuando nací, nací muerto. Pero sobreviví solo para poder molestarte ahora.”

Sonreí notando sus labios sobre los míos.

-Yo sólo me levanté y te abracé por primera vez diciéndote que me habías roto el corazón.
-Cierto.- pronuncié viéndolo todo negro aún.
-¿Sabes que paso realmente?
-No.- negué con la cabeza.
-Que te caíste de arriba y te quedaste unos minutos inconsciente por el golpe, porque eran muchos metros. Porque tú no naciste muerto, lo que ocurre, es que eras un ángel, y el 29 de agosto te estampaste con el suelo.- me reí y abrí los ojos encontrándome de lleno con su sonrisa.- y no te creas, por allí arriba te reclamaron y todo, pero no, te dejaron abajo, porque tenías que llegar a donde te mereces. Y ese sitio es con los chicos, cumpliendo tu sueño. Y también tenías que estar en un paso de cebra de Londres un viernes para chocarte conmigo.- volvió a besarme.
-Eres la mejor.- le apreté con mis brazos.
-Gracias, pero tú sigues siendo un ángel, Liam.- dijo mi nombre con más ternura que antes.

(Jane ^_________^)

-Gracias, pero tú sigues siendo un ángel, Liam.

Bajé hasta sus labios con tranquilidad y sin separarme le quité las dos últimas lágrimas que rodaron por sus mejillas. Subí las mangas de su chaqueta y miré intensamente su muñeca dándole un beso en el dorso, justo donde el sol colgaba.

-Es la primera vez que te he visto llorar, Liam.- dije triste.
-Y espero que la última.- contestó.
-Y espero que la última.- repetí.
-¿Es cierto lo que le dijiste a Amy?.- preguntó acariciando mi pelo.
-¿El que?
-Lo de quedarte conmigo en la cama todo el fin de semana.- se rio.
-Jo, pero no seas mal pensado.-le miré colorada.
-No soy mal pensado.- sonrió y tuve que aguantar el aire.
-No hagas eso.
-¿Sonreírte?.- volvió a sonreír.
- Cortarme el aire al sonreír.- y sonrió de nuevo, así que le pegué en el brazo.
-No tienes fuerza.- me giró en la cama y se puso sobre mi cogiendo mis muñecas.
-Si me aprisionas, obviamente no, genio.
-Es que te quiero aprisionar, ojos negros.- bajó hasta mi cuello con sus labios, me estremecí.
-Oye, ¿tu te entrenas?.- pregunté cuando se separo.
-¿Para qué?.- me besó.
-Para enamorarme, superman.- contesté.
-No, no lo hago. Me sale sólo, porque eres preciosa.

Pasó sus manos por mis caderas y rozó suavemente mi piel con las yemas de sus dedos. Empecé a bajar suavemente la cremallera de su chaqueta y se la quité recorriendo sus brazos, cuando llegué a sus manos volví a  hacer el mismo recorrido inversamente para agarrar sus hombros y atrayéndole pegar nuestros labios. Me quitó ambas camisetas, se quitó la suya y me agarré a su cintura con las piernas. No dio la vuelta y volví a chocarme con su boca cuando me adapté sobre su cuerpo.

(…)

(Liam ^________^)

Eran casi las doce de la noche y estábamos hablando en su cama bajo las sábanas.

-¿Recuerdas lo de mi coche?, ¿y lo de que a mis padres le había tocado la lotería pero aun así habían seguido trabajando?
-Sí, ¿ha pasado algo?, ¿es que ahora no te dejan acceder a las cuentas?
-Sí, claro que me dejan, sólo que me paré a pensar. A ti te dio por llevarme a la casita esa en noviembre.
-Sólo quería hacerte un regalo.
-Ya, y yo ahora sólo quiero hacerte un regalo.  Quédate aquí.

Se levantó y después de colocarse su ropa interior y mi chaqueta yo le imité y me puse a buscar el pijama, pero antes de ponerme los pantalones ella llegó corriendo y me tiró agarrándome sobre la cama.

-¿Quién te ha dicho que te pusieses el pijama?.- refunfuñó.
-¿No vamos a dormir?.- dije extrañado.
-Sí, pero…- pensó.-… ay, tu espera.

Sacó un sobre, lo llevaba en las manos cuando me había tirado. Se sentó en la cama y me senté frente a ella.

-Ábrelo, ábrelo, ábrelo.- me apremió contenta.
-Vale, vale, respira.- sonreí provocándole el efecto contrario.

Abrí el sobre, saqué los dos papeles que había dentro. Los acerqué a mi cara para fijarme bien en ellos. Después miré de nuevo el sobre. Confetti de muchos colores y una foto nuestra en el sofá, en la fiesta de Zayn.

-¿Para cuando son?, ¿y por qué lo has hecho?
-Del 1 al 4 de marzo, y porque te quiero.
-París.- susurré.
-París.- dijo abrazándome.- y Disneyland el día 2. Buscaré a los personajes de Toy Story.
-¿Y los tiraran al suelo patosa?..- pregunté y le besé.
-Hablando de ese tema.- me dio mis pantalones y mi camiseta. Se quitó la chaqueta y también me la dio.- hay algo que siempre he querido hacer contigo.
-¿Y tiene que ser a esta hora?.- pregunté haciéndome el remilgado.
-Me haría mucha ilusión, vístete por favor.- dijo y se levantó buscando su ropa.


Las una de la mañana, dios que frio. Pero aún así, Jane iba andando a mi lado, ilusionada y acurrucada bajo mi brazo. Llevábamos 10 o 15 minutos andando desde que salimos de su casa.

-¿Tienes frio, cariño?.- preguntó quitándose su bufanda roja. Yo asentí y se paró para ponérmela, no le iba a decir que no, estaba helado.

Seguimos andando un par de minutos más.

(Jane ^_______^)

Sí, sí, sí. Por fin, en nuestro lugar… dónde me había encontrado con sus ojos marrones por primera vez. Dónde él había apretado mi mano comprobando si me dolía o no la muñeca. Dónde casi nos habíamos besado. Dónde me había salvado de aquel coche. Dónde se había colado en mi taxi. Dónde había comprando que él sabía reír, y que sonrisa.

Cuando se percató del sitio en el que estábamos sonrió anchamente, miró a ambos lados. Nada, ningún coche iba a pasar. Cogió mi cintura desde atrás y me dio un cálido beso en el cuello.

-Todo comenzó aquí.- susurró.
-Tus prisas.- dije.
-Tu simpatía.- dijo muy irónico.
-Tu mirada.
-Tus ojos negros.- sonrió girándome.
-Tu risa.
-Tú.- me besó.

Se separó de mí y me dejó en el sitio en el cual a él le habían rodeado tantas chicas la primera vez que nos vimos. Cruzó la calle rápido y se puso en el lado que yo estuve esa vez.

-¡¿Es qué quieres tirarme de nuevo?!.- grité desde el otro lado de la carretera.
-No, esta vez no voy a dejarte caer.- dijo normal pero logré oírle.
-¿Seguro?.- pregunté.
-Te lo prometo, nunca.

Me enternecieron sus palabras, volvió a mirar a ambos lados y se quedó quieto en mitad de la carretera. Me eché mucho hacia atrás y decidí coger carrerilla. En apenas dos segundos llegué a los brazos de Liam pero no me dejó bajar al suelo, me elevó hacia arriba y me aferré a su cintura. Subió su cara para darme un beso en el cuello y me reí.

-Nunca te dejaré ir.- dije acariciando su pelo mientras él miraba a ambos lados de nuevo asegurando nuestra seguridad.
-Nunca me iré.- susurró.

(Liam ^_____^)

-Nunca te dejaré ir.
-Nunca me iré.
-Gracias por chocar conmigo aquel día.
-De nada.- me besó.
-Por salvarme siempre.
-Es un placer.
-Y por ser encantador.
-Pues gracias a ti, por existir, por quererme, por dejar que te cuide…- le besé.-…  y que te proteja.- sonreí.- Jane, te amo.
-Yo también, Liam… te amo.- le noté pensativa.
-¿Mi sol?.- pregunté bajándole al suelo. Asintió efusivamente tirándose a mis brazos.

Volví a besarle y nos quedamos abrazados en uno de los lados de la carretera. Allí, dónde le encontré, dónde me enamoré de sus ojos, dónde empezamos a sentir lo mismo el uno por el otro.

Dónde, la suerte, el azar o quizá, el destino, quiso que nuestras vidas chocaran por primera vez.



ÚLTIMO CAPÍTULO. PARTE 9.


-¿Tu eres Owen?.- pregunté.
-No.- dijo él aún extrañado.
-Vale.

Me fui a por otro algo más alto y fuerte que yo.

-¿Tu eres Owen?
-No tio, ¿qué quieres?
-Si no eres Owen, nada.

Me fui hacia otro, también más alto que yo pero con pinta de ir algo borracho, bueno la verdad es que todos iban igual.

-¿Tu eres Owen?.- pregunté ya echo una furia.
-Sí, ¿que, coño, te pasa?

Le di un puñetazo en el centro de la mejilla que hizo que se tambaleara y cayera hacia atrás, sus amigos rápidamente nos rodearon, gritando y pidiendo pelea. Me dieron asco todos y cada uno de ellos, pero más asco me daba el que estaba tirado en el suelo. Le di esta vez una patada en los huevos, escuché su grito y consiguió levantarse.

-¡Me das mucho asco!.- grité y le di un puñetazo en el otro lado de la cara.

Se me revotó y al pegarme a mí en la cara consiguió darme en la ceja. Empecé a notar la calidez de la sangre bajando por mi parpado, pero no me lo quité. Le agarré de las solapas de la chaqueta y le pegué contra la pared. Esta vez le di un rodillazo en el estómago. Hacia el amago de soltarse y yo no entendía como no me había machacado, se veía a la legua que era más fuerte que yo. No se de donde saqué el coraje, pero hubiese sido por mí, le hubiese matado.

-¡Para, para, para!.- escuché detrás de mí.

Me dio tiempo a darle otro puñetazo en la cara, pero le golpeé con tanta fuerza que noté como un fuerte dolor me recorría la mano. Me había roto el nudillo, seguro. Casi grité de dolor, pero seguí insultándole a él.

John tiró de mí volviendo a pedir que parara y me sacó de allí. Escuché como el capullo ese volvía a hablar.

-Hombre John, cuanto tiempo.- dijo él y parecía hasta orgulloso.
-Cállate, si no quieres que termine yo lo que ha empezado él.- dijo John amenazante.

Cuando llegué al coche de John, Lara no estaba allí.

-¿Se ha enfadado?.- pregunté mirando mi mano.
-No, le he pedido que se marchara en metro, tenía que alejarse de aquí. Y sabía que acabaríamos en urgencias.- me miró y sonreí olvidando el dolor de mi mano.

En el hospital, me radiografiaron y vendaron el nudillo. Pasé de qué me curaran la ceja, quería irme ya, ya eran las 11 de la noche.

-Harry.- dijo John dejándome en la puerta de su casa.- es normal que quieras hacer eso, pero no ganamos nada. La denuncia ya se puso, tranquilo.- suspiré cuando le escuché.
-Sólo es que…
-Créeme, le odio lo mismo que tu.- me puso la mano en el hombro.- ahora baja y vete a casa. Lara ya está allí, mi vuelo sale dentro de una hora, así que me tengo que ir. Sabes que no hace falta, pero te lo repito. Cuídale.
-Por supuesto.- dije firme pero sonriendo.

(Lara ^____^)

Estaba tirada en el sofá, pensaba lo peor. Owen siempre se había metido en peleas, sabe defenderse perfectamente. Estaba segura de que había machacado a Harry. Esperé a que el teléfono sonara, había pasado mucho tiempo y yo sólo había recibido un mensaje de John. “Tranquila cariño, estamos en urgencias”, ¿tranquila?, ¿cómo?, ¡dios!.  

El timbre de casa me sacó de mis pensamientos, no tenía ganas de abrir, sólo quería que llegara ya John con Harry…. vivo.

Abrí la puerta apartándome las lágrimas de la cara.

-Harry.- dije tirándome a sus brazos.

Me cogió con dificultas pero aun así me hizo rodear su cintura, agarré sus mejillas.

-¿Por qué lo has hecho?.-pregunté pasando una de mis manos por su ceja. Aparté como pude el pelo de su cara.- ¿por qué te has metido en una pelea?.- besé su frente. Él dio unos pasos adelante y cerró con el pie como pudo. Se giró y puso mi espalda contra la puerta sin dejar de mirarme.
-Se lo merecía.- dijo con voz algo ronca.
-Me has preocupado.- elevó su cabeza para besarme.- No lo vuelvas a hacer nunca.- y me besó de nuevo.- nunca.- repetí.
-Lo siento, pero no me arrepiento, Lara. Merecía más.
-Ya me da igual.- me bajó con suavidad.- sólo me importas tu.

Me fijé de nuevo en su ceja, tiré de él para llevarle al aseo y supe porque me había cogido con dificultad. Llevaba la mano vendada con un cabestrillo. Él me miró y se encogió de hombros. Al llegar al aseo le pedí que se sentara en el wáter. Rebusqué por el armario y cogí el algodón y el alcohol.

-Te va a escocer.- me remangué su sudadera.
-Cuanto antes lo empieces antes terminas.- cerró fuerte los ojos.

Mojé el algodón y empecé a dar toquecitos.

-¡AY!.- se quejó.- ¡AU!.- volvió a quejarse y seguí curándole.- ¡AH, LARA!
-No seas tan quejica.- suspiré.
-¿Cuánto queda?.- volvió a quejarse.
-Un poco.- le aparté la sangre seca con otro poquito de algodón.
-¿Cuánto?.- dijo esta vez atrayendo mi cintura a su pecho.
-Harry, déjame terminar, vamos.- pedí dejando que me rodeara pero pasando las manos por su cara de nuevo para terminar.
-No, no te dejo.- se levantó y me hizo una encerrona entre el lavabo y su cuerpo.
-¿Ah no?.- sonreí con picardía y agarré sus manos haciendo que las pasara por mi culo.

En segundos me quitó la sudadera y la camiseta blanca, yo intenté imitarle pero sólo le quité el jersey y él ya estaba bajando a por mis pantalones. Atraje su cabeza a mi escote y me reí al notar un mordisco en el lado izquierdo mientras apartaba mi sujetador.

(Harry ^______________^)

Paró de reír cuando metí al mismo tiempo la mano que tenía bien bajo sus cullots. Intentó contener el gemido pero apreté un poco más los dientes, así que hizo que se volviera loca y chillara más fuerte. Gritó mi nombre y sacó mi mano de allí. Me quitó la camiseta y los botones de los vaqueros, le ayudé y me los quité junto a los zapatos. Volví a por ella. Se escapó de mis brazo e intentó correr hacia la puerta, pero logré tirar de la goma de los cullots impidiéndole avanzar. Me reí y le aprisioné desde atrás poniendo mis manos en sus pechos.

Fuimos hasta su cama y se giró antes de tirarnos hacia atrás quedando yo sobre ella.

-Tengo que cogerte y hacerte mía.- susurré en su oído casi cantándoselo.
-Hazme tuya, ricitos.- dijo divertida chocando sus labios contra mi cuello.

(…)



ÚLTIMO CAPÍTULO. PARTE 8.


(Harry ^_____^)


-Será porque me importas de verdad Lara.- dije agarrando sus mejillas.
-Tu también me importas mucho Harry, de hecho… creo que ya he tomado una decisión.
-¿Acabas de decidir que sientes por mí?
-No, eso creo que lo decidí en un escenario frente a miles de personas.
-Entonces…- dije acercándome más a su cara, una distancia prácticamente invisible nos separaba.- Lara, habla.- supliqué.
-Entonces… mando a la miera mi miedo, los días que no te vaya a ver, los kilómetros que nos separaran cuando te vuelvas a marchar. Me da más miedo perder los ojos verdes más bonitos el mundo.- me besó en la comisura de los labios.- me da más miedo no volver a escuchar mi nombre de tus labios.- me besó sobre el labio superior.- me da más miedo no estar a tu lado Harry.- se acercó para besarme en los labios con dulzura.

Noté sus dedos por las puntas de mi pelo y me dejé caer poco a poco hacia atrás agarrándole del culo para llevármela conmigo. Sin soltarse de mis labios puso sus manos sobre mis hombros y las fue bajando al mismo tiempo hasta llegar a mis manos, las aparté de su pantalón y entrelacé nuestras manos. Dejamos una mano entrelazada a la altura de mi cabeza y con la otra ambos recorrimos el cuello y la cara del otro. Apenas parábamos a respirar y cuando conseguimos resistirnos cada uno a los labios del otro se quedó mirando mis ojos. Le imité y elevé un poco la cara para darle un beso más corto.

-Te quiero.- pronunció cariñosa. Una sonrisa comenzó a formarse en su cara.- dijiste que me buscarías y que querías una respuesta, juntos o dejar de hacernos daño para siempre, y yo… yo te quiero.- repitió.- ¿puedo elegir juntos?
-Puedes elegir lo que quieras a partir de ahora, princesa.
-No me llames princesa, me basta con que no te equivoques al gritar mi nombre en la cama.- dijo con picardía.
-Te voy a llamar princesa si quiero.- dije y volví a besarle.- y se me olvidaba, pues elegir lo que quieras menos no dejarme dormir en calzoncillos.- dije riendo.
-No pienso cambiar esa faceta tuya.- se rio.
-Perfecto, porque ahora puedo darte lo que antes he buscando en el bolsillo.
-¿Qué es?.- se levantó y se acostó a mi lado.
-Esto.- saqué el colgante del bolsillo.
-Que bonita.- la agarró, era una, L, en una cadenita de plata bastante sencilla. Me esperé hasta que viera el grabado en el palito más largo de la, L. Cuando lo hizo se enterneció y casi se le escapa una lágrima.- es… la fecha…. del día que nos conocimos.
-Ahá.- asentí.
-Es preciosa.- repasó la fecha con los dedos e hizo el amago de ponerse el colgante.
-Eh, frena encanto.- dije quitándoselo de las manos.
-¿Por qué?.- simuló un berrinche. Yo me puse el colgante que acababa de arrebatarle.-Ahora la que no entiende nada soy yo.
-Tu también eres impaciente.- dije y saqué el segundo colgante, era igual, la misma fecha grabada, pero lo único que cambiaba era la letra.
-¿Es para mi?.- asentí.- Es una, H.- le sonreí y vi como se ponía feliz. Me removí por el césped y me puse sobre ella.- me hace tan feliz haberte conocido.
-Y a mi la decisión que hemos tomado.
-Si es que eres adorable.- me volvió  a besar.- lo voy a repetir ya por tercera vez, pero me da igual.- sonrió.- Te quiero, Harry.- le besé.
-Lara…- besé su cuello hasta que escuché un suspiro de su boca.- Te quiero.- susurré.

(Lara ^__________^)

Nada, absolutamente nada, podría venir y hacerme más feliz de lo que lo soy en este instante. Me da igual todo, soy suya. Volví a mirar su cara cuando dejó de besarme el cuello y le acaricié las mejillas.

-Sonríe.- supliqué. Él aceptó y aparecieron ambos hoyuelos en sus mejillas.- Y yo que creía que sólo los ataques de asma me dejaban sin aire.- miré su sonrisa.
-Es una sonrisa común.- dijo tranquilo.
-Ni lo pienses,- le besé.- es la más bonita de Londres.- volví a besarle.- es la más bonita del mundo.- otra vez.- me haces ser cursi Harold.- me quejé.
-Pero sigue, me gusta oírte.- volvió a sonreír.

(Harry ^_________^)

Habíamos estado más de una hora allí tumbados en el césped, riendo como enanos, compartiendo sonrisas, robándonos besos… lo he decidido, definitivamente es la chica más bonita del mundo.

Nos levanté como pude y ella volvió a tirarse a mis brazos riéndose.

-Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero.- pronunció haciéndome cosquillas.
-Lara.- cogí sus manos.- que te vas a quedar sin oxígeno.
-Harold, tu me dejas sin oxígeno, sin hidrógeno y sin toda la puta tabla periódica.- volvió a sonreír.
-Tu lo has buscado.- dije agarrándole de la cintura. Empecé a besarle un poco salvaje, hasta que bajé a darle un beso en el cuello, ella gritó un poco pero volvió a reírse.
-Harry.- dijo divertida.
-¿Qué?.- dije sin parar de besar su cuello, esta vez había metido las manos bajo su ropa.
-Cariño, que estamos en medio del parque.- dijo y paré de besarle.- ¿te quedas a dormir conmigo?
-¿Me dejará tu hermano?.- pregunté alzando las cejas.
-No se enterará, tiene un vuelo a las doce de la noche.
-¿Me acompañarás a mi casa?
-Claro.- cogió mi mano y nos fuimos al coche.

Cuando llegamos a casa Amy y Louis veían la tele, Lara se fue a darle un fuerte abrazo a ambos se quedó hablando con Amy y mientras yo me fui y me metí en una mochila un pijama, ropa para el día siguiente, y cualquier cosa que fuera necesaria.

Al llagar a casa de Lara el partido que veía John estaba terminando.

-¡Chicos, hemos ganado!.- dijo John efusivo. Lara puso los ojos en blanco y dejó mi mochila en su habitación sin que John la viera.- ¡os invito a cenar!
-Ya hemos tomado algo.- dijo Lara saliendo de su cuarto.
-Pero yo tengo hambre.- me quejé.
-También.- dijo Lara.- pues vamos.

John se vistió y nos fuimos a un restaurante a cenar, algunas chicas se me acercaron, pidieron fotos… pero Lara seguía a mi lado comiendo con una sonrisa.  Sin poner malas caras, sin cansarse de nada.

-¿Te quedas todo el fin de semana Harry?.- preguntó John frente a nosotros. Empecé a toser un poco y bebí agua para pararlo.
-¿Qué?.- conseguí preguntar.
-Que es imposible engañarme hermanita.- le dijo esta vez a Lara.- no voy a daros la charla hombre.
-Gracias John, se quedará hasta que quiera.- agarró mi mano bajo la mesa.
-Cuídamela.- dijo John y me guiñó el ojo. Asentí poniéndome todo lo recto posible. El tio intimidaba de vez en cuando.


Ya habíamos terminado de cenar, Lara se comía un helado en pleno enero, John y yo habíamos pedido un café. No recuerdo de qué estábamos hablando, pero Lara apartó la mirada de la ventana y empezó a respirar con dificultad, cada vez iba a más.

-Lara, ¡Lara!.- grité.
-Harry.- cogió aire.- el inhalador por favor.- pidió y rebusqué en su bolso para dárselo.
-¿Qué pasa Lara?.- preguntó su hermano.
-Sólo… necesito… aire fresco…. vámonos.

Salimos de allí, Lara no paraba de respirar con dificultad, el inhalador no le hacía demasiado.

-¿Qué ocurre?.- ordenó su hermano.
-John… le he… visto.- volvió a sorber del inhalador.

Seguí la mirada de Lara, su vista estaba clavada en un grupo de unos 8 o 10 chicos a unos 10 o 20 metros del sitio en el que estábamos. No le pregunté, le entendí. Noté mis dedos apretar contra las palmas de mis manos, había cerrado los puños y pasando de los gritos de Lara pidiéndome que parara me acerqué decidido al grupo de chicos. Le toqué el hombro a uno y se giró a mí mirándome extrañado.

-¿Tu eres Owen?.- pregunté.



ÚLTIMO CAPÍTULO. PARTE 7.


(Jane ^_______^)

Me quedé preocupada cuando Amy se marchó, bueno, ya me enteraré el lunes.

Subí a por Liam.

-¿Vamos?.- pregunté mientras él estaba picado tocando todos los botoncitos de la Xbox.- ¡Liam!, que te pierdes.- volvió al mundo real.- eres peor que David.
-Plasta.- dijo David.
-Que sí, que sí.- dije pasando a su cuarto.- David, ¿tienes ya la maleta no?
-Síiii.- dijo resoplando.
-¿Maleta?.- preguntó Liam.
-Es que la pesada de mi hermana ha estado llamando a mis abuelos para que me recogieran y me quedara este fin de semana con ellos.
-No mientas, van los primos a casa de los abuelos. Y tú te querías quedar.
-También, pero lo que le dijiste a Amy por teléfono fue, que quieres quedarte con Liam todo el fin de semana en la cama.- mi cara enrojeció ante la mirada incrédula de Liam.

El timbre sonó y fie mi escusa perfecta para librarme de todo eso.

-¡Abuela!.- dije abrazándole.
-Mi amor.- dijo ella.- ¿está tu hermano preparado?.- asentí.-¿Ha llegado ya ese chico?.- dijo poniéndome bien el pelo.
-Sí.- suspiré y vi a Liam bajando las escaleras.- Ha llegado ya mi chico.- dije flojito.
-Hola.- dijo dándole un par de besos a mi abuela.- ¿y tu abuelo?.- me preguntó.
-Esta en el coche.- contestó mi abuela.

Liam salió y le vi meterse al coche para saludar a mi abuelo.

-¡David, baja!:- grité.- ya han llegado los abuelos.
-¿Es bueno contigo verdad?.- preguntó mi abuela agarrando mi mano.
-¿Bueno?.- no creo que esa sea la palabra para definir a Liam.- es mejor que eso.- era un sol… era mi sol.
-No quiero que te haga daño Marie.- sonreí, siempre me llamaba por el nombre que compartíamos.
-Nunca lo hará.- dije segura de mis palabras.

(Liam ^______^)

Su hermano y sus abuelos se habían marchado, Jane cogió las llaves de su coche y me las tendió.

-¿No se supone que ya tenías carnet?.- pregunté pasando una mano por sus hombros llegando al coche.
-Sí, pero la gente dice que soy una patosa.- me miró divertida.- y si te tengo al lado me voy a distraer.- se rio y se subió al coche.

No íbamos a ningún sitio en concreto, sólo hablábamos de cosas que nos habían pasado mientras no habíamos estado juntos. Hasta que las palabras salieron solas de mi boca.

-¿Aún estás… haciendo el trabajo de clase?.- dije con la vista fija en la carretera.
-Sí.- dijo tranquila.- ¿por qué?
-¿Con él?.- tragué saliva.
-Sí.- dijo aún más tranquila.
-¿Y?
-Y nada, me lo cargaré yo antes que tu si intenta algo.- sonrió cuando le miré, me tranquilizó.



-Vamos al puente.- dijo alegre mientras yo aparcaba al lado del, London Eye.- He estado cientos de veces, pero nunca contigo.- tiró de mi mano mientras cerraba el coche.
-Eres peor que una niña pequeña.- me reí de ella mientras volvía tirar de mi mano.- ¡Jane!.- le reprendí aguantándome la risa. Al girarse le pegué a mí dándole un rápido beso en los labios y soltando su mano.- tonto el último.- eché a correr hacia el puente mientras escuchaba un, “jo, Liam, eso no vale”

Había bastante gente, por lo que cuando estaba llegando frené como pude y me puse la capucha de la chaqueta, me giré justo cuando ella estaba llegando a mi altura y abrí los brazos para frenar su carrera.

-Eres malo.- dijo agarrando mis hombros.
-Será.- contesté apretando su cintura a la mía.-Venga, ¿no querías ir…- me cortó la frase con un beso.-… al puente?.- terminé.
-Y quiero, pero si me tienes…- le corté yo.-… agarrada no puedo andar.- sonrió.

Solté su cintura y nos fuimos hacia el puente, encontramos una parte en la que no había tanta gente. Apoyé los brazos para asomarme y noté sus manos por mi cintura, se quedó cayada moviendo su cabeza en mi espalda. Sabía en que estaba pensando y entre la discusión y el cumpleaños de Zayn las dos semanas anteriores, no habíamos hablado de eso.

-No lo recuerdes más. Te dije que fue leve.- me giré.
-Ya, pero compréndeme.

___FLASHBACK___

Íbamos los 5 en la furgoneta haciendo los pavos con dos de los ayudantes de producción, nos habíamos hecho unas cuantas fotos chorras e incluso habíamos grabado a Louis y a Harry bailando en los asientos.

Estábamos a nuestra bola, cuando el estruendo, nos sacó de nuestros pensamientos, ¡CRASH!. Alguien nos había golpeado por detrás. Todos hicimos el mismo movimiento y nuestras cabezas chocaron en el respaldo casi al unísono.

-¿Estáis bien?, ¿cómo os encontráis?.- dijo la chica de la ambulancia cuando salimos fuera.
-Sí, creo que sí.- contestó Zayn tocándose la nuca, a todos nos dolía bastante, pero Niall, Louis y Zayn eran los que peor cara tenían.
-Vosotros.- dijo uno de los hombres señalándoles. Harry y yo nos volvimos al coche frotándonos aún el cuello.- tendremos que examinaron más, habéis recibido peor el impacto.

Vi como Harry se llevaba casi desesperado las manos a la cara, no había sido nada, pero el susto nos lo habíamos llevado todos. Pasé mis manos por sus hombros pidiéndole que se tranquilizara y cuando lo hizo empezó a llamar por teléfono. Primero a su madre, luego a su padre, y cuando les colgó… a Lara.

No, no iba a llamar a Jane de primeras. Se preocuparía demasiado, llamaría a Amy y cuando se tranquilizara hablarías con Jane. Marqué el número de Amy.

-¿Liam?.- preguntó riéndose.
-Amy, ¿dónde estás?.- intenté sonar normal, sólo que soné un poco apagado.
-Pues en casa de Jane.
-¿Está Jane contigo?
-Sí, ¿le necesitas para algo?
-No, Amy… espera. Primero escúchame, no te alteres y después se lo cuentas a ella.
-¿Qué ocurre?.- preguntó nerviosa.
-Amy, acabamos de tener un accidente de coche.
-¿Qué?.- se le cortaba la voz.
-Sí, pero no ha sido nada. Estamos tan bien que ni vamos a suspender el concierto de esta noche.
-¿Seguro?, ¿qué ha pasado?
-Seguro. Pues un coche que le ha dado por detrás a la furgoneta. Harry y yo estamos juntos y a Niall, Zayn y…- respiré hondo.-… y Louis, les están observando mejor, se han llevado el impacto más fuerte.
-¿Louis?.- dijo asustada.
-Amy, que estamos bien, tranquila. En cuanto salga de observación te va a llamar, ¿vale?
-Vale…- le oí sorber.
-¡No llores!, no alteres a Jane.- dije preocupado, pero en seguida escuché la voz de Jane gritando.
-¿Qué ocurre?.- dijo.
-Amy, por favor, explícaselo, ¿vale?, dile que me llame pero tranquilízate y tranquilízale primero.
-Esta bien.- se serenó.- adiós.- colgó.

Me tiré en el asiento resoplando y cerrando los ojos. Pasaron unos 10 o 15 minutos hasta que la foto de Jane con James en las manos iluminó la pantalla de mi móvil.

-Liam.- pronunció.
-Estoy bien.- respondí.
-Estoy asustada.- escuché un grito de Amy nombrando a Louis, ya habría salido de observación.
-Pues no te asustes ojos negros.- dije flojito.- no ha pasado nada y esta noche estaremos dando saltos en el escenario.
-¿Y te duele mucho?
-Bueno, algo, es molesto, pero estamos mejor.- me froté un poco el cuello.
-Ten cuidado y descansa mucho esta noche.
-Lo sé, mi amor.
-Te echo de menos, ¿sabes?
-No, no lo sé.
-Tonto.
-Yo también te echo de menos.
-Llámame cuando vuelvan, quiero hablar con todos.
-Lo haré.
-Y descansa.- repitió. Sonreí.- te quiero.
-Que sí.- respondí.- Te quiero, Jane.
-Eres un sol.- volví a sonreír colgando el móvil.


____FDFB____

-Te comprendo. Pero ahora estoy aquí contigo, así que olvídalo.- agarré sus mejillas con suavidad y mientras empezaba a besarle ella rompió a llorar aunque seguía besándome. No le entendía. Me separé.- Cariño.- susurré levantando su cara.- ¿por qué lloras ahora?
-Es que, me asuste mucho Liam, mucho, después de…- sorbió. Después de lo de sus padres.- No, si te pasa algo me derrumbo…- apretó mis manos sobre sus mejillas.- es la segunda vez que me pasa, y yo… no soportaría que te ocurriera algo malo. Porque te quiero demasiado. Yo…- lloró más fuerte
-¿Cómo que segunda vez?.- no hablaba.- ¡Jane!
-Ya estuve a punto de perder a Amy una vez.



ÚLTIMO CAPÍTULO. PARTE 6.


(Louis ^_____^)

-Louis, no, ni se te ocurra.- casi me amenazó, pero se lo iba a decir de todas maneras.
-Amelia, tienes liber…- ¡ZAS!, en escasos segundos de comenzar la frase me cruzó la cara con fuerte impidiéndome terminar de hablar. Vi como una Amy que no había conocido en todo ese tiempo salió para enfrentarse a mí.
-¿Acaso me he puesto celosa cuando has estado de gira?.- comenzó a gritar.- O cuando os invitan a una fiesta, o cuando las fans os atosigan, o cuando alguna pretende ligar contigo…- no es lo mismo, yo no les correspondo, o no como quieren ellas.- o cuando te pasas bebiendo, o cuando te vas de cena…- ya me gritaba.- ¡Dime!, ¿acaso me pongo celosa?.- esperó a que le respondiera.

Se fue a mi habitación a por sus cosas y antes de irse me miró un momento.

-Dime porque casi te pierdo Amelia.- dijo haciendo una mala imitación de mi voz.- ¡Toma!.- me tiró algo a la cara, me dio en la mejilla.- ¡tu puto colgante!.- se giró con sus cosas.- ¡hasta nunca!.- dijo dando un portazo.

Agarré lo que me había tirado, el colgante. Me quité el mio de camino a mi habitación y los tiré a mis espaldas, no oí como caían pero me dio igual.

(Amy ^_______^)

-Dime porque casi te pierdo Amelia.-dije imitando su estúpida voz. El collar me quemaba, me dolía, pero el enfado estaba ocupando todo mi ser. Me quité el colgante bruscamente.-¡Toma!.- se lo tiré a la cara y le di en la mejilla para mi regocijo.- ¡tu puto colgante!.- escupí con asco.- ¡hasta nunca!.- no te lo pienso perdonar en la vida Louis.

Di un portazo.

Ahora, estaría llorando, seguro. Pero estoy demasiado cabreada. Cogí mi móvil, iba andando a mi barrio, casi cuando llegué me di cuenta de que no quería estar en mi casa. Guardé el móvil después de haber estado todo el camino borrando fotos nuestras, aunque siempre guardaba una copia en el ordenador de casa, también las borraré.

Cogí mi coche, llegué a casa de Jane cuando ella aparcaba su coche frente a su casa. Bajé del mio.

-Jane.- dije esperanzada. Corrí a ella y le abracé fuerte, se me escaparon un par de lágrimas pero tan rápido como salieron las corté.
-¿Amy?, ¡Amy!.- dije separándose mirándome a la cara.- ¿qué pasa?.- estaba preocupada.
-¿Puedo quedarme esta noche contigo?.- pregunté desesperada.
-Claro, echo a Liam de la cama…
-Déjalo.- dije triste. Encima, sólo me faltaba fastidiarle la noche a ellos.- ¡Déjalo!.- repetí más fuerte viendo que no paraba de hablar.- ¡Jane déjalo!, me voy a mi casa.- le dejé hablando sóla.
-Amy, por lo menos pasa a tomarte algo para tranquilizarte.

(Jane ^________^)

-Toma, tranquilízate.- le intenté hacer entrar en razón. Estaba blanca, no parecía ella.
-No, Jane, siempre lo estropeo todo.- se quejó.
-Amy, ¿qué te pasa?, no eres tu.- le dije tocándole el hombro.
-Nada, mejor me voy.- se levanto.
-Espera, bébete esto.- dije dándole la tila.
-Gracias.- se sentó. Cogí mi móvil y llamé a Katy.

-¿Katy?
-Dime cariño.- contestó.
-Amy está rara…- le conté de espaldas a ella.
-¿Qué le pasa?.- preguntó preocupada.
-No lo sé, ¿se puede quedar en tu casa a dormir?
-Claro, vamos a por ella.
-No, ella irá en coche. ¿Hay alguien más?.- pregunté preocupada, si estaba Zayn, Amy no querría ir para no molestarles.
-Sí, Vic se queda a dormir.- respiré aliviada.
-Cuantas más seáis mejor.- dije colgando.- Amy.- ella  levantó la vista de su último trago de tila.- Cariño, vas a dormir en casa de Katy, ah-ah.- dije viendo que intentaba hablar.- dormirás con Katy y Vic.- sonreí. Ella lo intentó, pero sólo me enseñó los dientes, su cara de pronto se tornó rojiza.
-Gracias Jane.- dijo enfadada, se giró a mí.- tranquila, a ti no es.- esta vez sonrió.

(Amy ^____^)

Uf, no, no iba a molestar a Jane, decidí aceptar su proposición y cogí de nuevo mi coche para marcharme. Cuando llegué a casa de Katy y toqué a la puerta me encontré a Zayn que estaba abriéndola sin darme tiempo a tocar de nuevo.

-¿Zayn?.- mierda, ¿también les molestaría a ellos?, antes de marcharme Jane me dijo que… sólo estaban ella y Vic. ¡Joder!.
-Hola Amy.- me sonrió y bajó a mi altura para darme un abrazo. No pude evitarlo y casi se me escaparon lágrimas, pero me serené antes de separarme de él.
-Hola pequeña.- escuché a Niall.
-Niall.- dije e intenté sonreír.- tu también estás.- le abracé.
-ya nos íbamos.- me sonrió.- Victoria.- le llamó y él se metió de nuevo al salón de Katy.

Al rato salió abrazando a Vic de la cintura, les sonreí, por mucho que Louis y yo… ya… ya no. Ellos se lo merecían y más cuando a Vic le quedaba tan poco tiempo en Londres.

-Me alegra veros.- dije y esta vez se me escapó una lágrima.

Me llevé una mano al cuello, pero no, ya no estaba su regalo. Louis ya no estaba a mi lado.

-Igualmente.- dijo Zayn contento. Él y Katy evitaron besarse frente a mí, o era mi imaginación o Katy ya había intuido algo. Sin embargo a Vic le costó separarse de Niall y cuando lo hizo su sonrisa no podía ser más sincera.

Cerré la puerta cuando ellos se marcharon y Katy y Vic me miraron extrañadas. Vic más que Katy.

-Amy.- empezó a decir Vic.- ¿qué te ocurre?.- torció el gesto.
-Yo…- susurré.- Louis…
-Cariño.- dijo Katy acercándose.
-¿Por qué?.- Vic lo entendió.

Yo acepté el abrazo de Katy y tragándome el orgullo me eché a llorar en su hombro mientras Vic me pasaba la mano por el pelo susurrando, “tranquila, bonita”, unas palabras españolas que me enseñó.



ÚLTIMO CAPÍTULO. PARTE 5.


(Louis ^_____^)

Toqué a la puerta, ahora tenía que ir a por ella después de todo. Nadie sabía a que hora veníamos, simplemente le avise para que preparara sus cosas, se quedaría ese fin de semana en mi casa. Volví a tocar el timbre.

-Louis.- dijo su padre secamente.- pasa hombre, no te quedes ahí en la puerta.
-Hola señor Thompson.- dije pasando a la casa.
-Vamos Louis, después de nuestra charla te has ganado llamarme Bill.
-De acuerdo, señor Bill.- él rió relajándose y me cogió de los hombros.
-En realidad no soy tan serio como para que me llames señor.
-Esta bien, Bill... ¿y Amelia?
-¿Mi pequeña Liberty?.- preguntó llevándonos al salón.
-Sí, Amelia.- dije sonriendo.
-Pues en su cuarto, preparándose la mochila. Dice que os quedareis a dormir en... ¡Liberty!, ¿dónde os quedáis a dormir?.- ¿es qué esta chiquilla nunca les contaba la verdad a sus padres?.

Amelia bajó en chándal.

-Pues al aire libre.- dijo, se me acercó y me levanté. Eran tantos días. Me acerqué lentamente a ella.- Louis.- dijo flojito y se lanzó a mis brazos.- ¡Louis, Louis, Louis!.- dijo mientras me agarraba fuerte.
-Amelia.- dije cogiéndole en el aire.
-Chicos, sigo aquí.- dijo su padre.
-Lo sé, me he dado cuenta.- dijo Amelia.- a ti también te quiero, papá.- se acercó y comenzó a tratarle como a un crío pequeño.- ¡Ay mi papá!, ¡ay que está celoso!, ¡ay!
-Sí, claro, Liberty, así arreglas las cosas.
-Louis.- salió Mick de la nada.- ¿te apuntas a un partido de la play?.- miré a Amelia y ella asintió.
-¡Yujuuu!.- solté sin pensar.- te echo una carrera.- le dije a Mick corriendo por las escaleras, Mick también empezó a correr.
-¡Mick, para de... - dijo Juliet saliendo de la cocina.-... de correr.- me vio.
-Lo siento Juliet.- comencé.
-No pasa nada Louis.- me sonrió y se fue a la cocina.




Estábamos ya en mi casa, Amelia se había cambiado y puesto unos vaqueros, Lara y Harry habían venido a coger un par de cosas.

-Bueno, ¿estaremos aquí todo el rato?.- dijo.
-¿Cuanto llevamos sin vernos?.- pregunté agarrándole.
-Hmm, no sé, ¿unos 15 días?.- dijo agarrando mi cuello y haciéndome inclinar.
-No, dos semanas.- dije para que se quejara alejando un poco mi cara.
-Pues lo que he dicho.- hizo un poco de fuerza para acercar mi cara, sonrió y me besó.- tanto tiempo.- y me volvió a besar con fiereza.
-Amelia.- dije riendo. Se sonrojó.
-Lo siento.- sonrió y me soltó.- ¿saldremos a algún lado?
-Sí, al sofá, estoy reventado.- asintió y se fue corriendo a subirse al sofá. Dio un par de palmaditas subiendo sus piernas y cogiendo la manta que había en el respaldo del sofá. Fui a la tele y puse una película al azar, creo que de miedo. Fui al sofá y me senté con ella que se tiró a por mí y nos hizo recostarnos.
-¿El fuego de la venganza?.- preguntó Amelia.
-No sé, supongo, creí haber puesto una de miedo.
-Casi eh, casi.- rió, pero era distinto, parecía nerviosa.




La película iba un poco más que por la mitad. Cuando matan a la niña. Noté como Amelia rompió a llorar soltando grititos histéricos. Le cogí de los hombros y le zarandeé un poco, no reaccionaba.

-Amelia, ¡Amelia!.- dije incorporándole.
-No, no.- dijo. Lloró de nuevo y soltó algo por lo bajo. Miraba a la pantalla, apagué la televisión con el mando.
-Amelia reacciona.- le dije. Poco a poco paró de llorar cogiendo aire.

Salió a la terraza y le acompañé. La noche era fresca, eso le ayudó a recomponerse.

-Amelia, cariño, ¿estás mejor?.- le abracé y asintió. Nos llevó dentro.
-Sí, vamos a sentarnos.- dijo sentándose.



(Amy ^_____^)

-¿Te suena de algo el caso de Mario Henderson?.- pregunté todavía con lágrimas en los ojos.
-Sí, fue asesinado aquí en Londres, hace 8 años. Casi matan también a una niña.
-Pues esa soy yo.- solté con la mayor rapidez que pude.

Louis comenzó a llorar en silencio con la cara desencajada, le consolé como pude y empezó a tranquilizarse.

-Cuéntame porque casi te pierdo Amelia.
-Cuando era pequeña e iba al colegio, los niños de clase a veces se metían conmigo por mi altura.- hundí mi cara en se pecho.
-¿Dónde estaba Jane?.- dijo tomando aire.
-Estaba enferma.- dije apoyándome en su hombro. Me incorporé y comencé a hablar.- Esas semanas se estaban pasando de la ralla, así que huía de ellos, me escondía.


>>- Mi escondite más eficaz era en la parte trasera del patio, había una vieja planta trepadora que había crecido por las rejas, parte de sus ramas habían crecido cayendo y formando una cascada. Al otro lado sólo estaba el tronco, bastante gordo para ser una planta trepadora. Las ramas eran tan largas que llegaban al suelo, aunque desde la calle se podía ver quien había.

Estaba apunto de comenzar el recreo y la profesora me dejó salir antes para ir al aseo. Aproveché que no había nadie en el recreo para ir con tranquilidad. Me metí en mi escondite, pero había algo que no me encajaba, había alguien más. Me asomé y vi a un chico de unos 20 años. Guapo, si eso, era guapo. Me asombró y en vez de ir a decírselo a los profesores me metí en aquel escondite.

-¿Qué haces aquí?.- pregunté al chico.
-Hola niña, eres muy valiente.- dijo acercándose y sonriendo, me encandiló.
-¿Cómo te llamas?.- pregunté tragando saliva.
-Mario, Mario Henderson.- me tendió la mano.- ¿y tu, preciosidad?
-Amelia Liberty.- dije cogiendo su mano.
-Amelia...- pensó mientras nos dábamos la mano.- que bonito.- volvió a sonreír.
-¿Qué haces aquí?, esto es un colegio para niños.
-Amelia, ¿sabes jugar al escondite?.- preguntó.- supongo que sí, porque estás aquí.
-Estoy aquí porque se meten conmigo.- dije confiando en él.- ¿y tu?
-Eso se lo tienes que decir a un profesor.- dijo regañándome.
-No me cambies de tema, Mario.- dije enfadada.
-Amelia eres muy directa.- sonrió.- pues lo niños mayores.- se señaló.- también juegan al escondite pequeña.
-No me digas pequeña.- dije enfurruñada.
-Lo siento Amelia.

Nos tiramos todo el recreo hablando, compartimos mi bocadillo y una chocolatina que él tenía. Cuando tocó el timbre no tenía ganas de irme a clase pero Mario me obligó.



Pasé las clases pensando en él y en cuando volvería a verle, estaba deseando que terminaran las clases, pero no para huir, si no para llegar a casa y que el día se pasara rápido y que así llegara el recreo del día siguiente.



A la salida fui de las primeras en salir y nada más llegar a la puerta se me iluminó la cara, él estaba allí.

-¡Mario!.- dije feliz abrazándole.
-Hola Amelia, he decidido que hoy no se meterán contigo.- dijo echando a andar.
-Gracias.- dije cogiendo su mano.
-Pero bueno, ¿tu madre no te ha dicho que no te acerques a extraños?.- dijo apretando un poco mi mano y sonriendo.
-No todo los extraños son malos Mario.- le vi ponerse tenso.- ¿por qué juegas al escondite?
-Dime donde vives y a lo mejor podemos coger un atajo.- se paró y aunque me sonreía le notaba nervioso. Miró a sus lados con rapidez, barrió con la vista todo nuestro alrededor.
-¿Quién se la amoca?.- pregunté.
-De momento nadie.- dijo más tranquilo. Se giró a mí y me tocó el pelo, pero su mano se desvaneció enseguida.

Yo le miré y vi sus ojos sin vida. Algo rojo salía de una pequeña obertura en medio de su frente. Cayó como un muñeco de trapo zarandeado. Me quedé mirando asombrada, no sabía lo que había pasado. Un hombre de la misma estatura que Mario con una pistola apuntaba a dónde antes estaba su cabeza. Sonreía, pero se le esfumó al darse cuenta de que yo estaba allí. La gente a nuestro alrededor revoloteaba. Pero el desconocido y yo nos mirábamos a los ojos. Pareció debatirse un momento y con la misma pistola con la que había puesto fin a la vida de Mario me apuntó entre ceja y ceja.



Noté el tacto caliente, demasiado caliente, un escalofrío recorrió mi cuerpo haciendo que cerrara los ojos un momento. El desconocido murmuró algo. Yo abrí los ojos y cuando iba a disparar algo hizo que él cayera al suelo comenzando a formar un charco de aquel líquido espeso tan grande como el de Mario. Me giré buscando el cuerpo de Mario, que yacía a mi lado, me arrodillé y noté como me manchaba de aquel estúpido líquido necesario para la vida. Quería abrazarle, pero un policía me cogió y levantó en brazos.

-Mario.- dije llorando.- ¡Mario!.- chillé.

El policía me dejó en el suelo y salí corriendo con el de nuevo. Me resbalé con su sangre y caí encima de él todavía llorando. Lo mismo, otro policía me levantó, me cogió en brazos y me llevó a una ambulancia.

>> 


-Louis.- llamé buscando su cara. Conforme le había contado lo que ocurrió me había ido recostando en el sofá y él también apoyado en mí. Le rodeaba con los brazos. Casi cuando acabé noté la mano de Louis agarrando fuerte mi chaqueta en mi costado.
-Amelia, ¿por qué no me lo habías contado antes?.- noté su voz ronca.
-Lo siento.- me disculpé elevándole la cara. Vi sus ojos enrojecidos y como sorbió.
-Amelia, me estoy dando cuenta de que apenas sé de ti.
-No, ya te diste cuenta.- me sonrojé.- en la laguna.- conseguí sacarle una sonrisa. Agarró mi colgante y se entretuvo jugando con el.


(Louis ^_______^)


Pasó bastante rato.

-¿Qué te ha dicho Lara?.- cuando vino con Harry le dijo algo que a Amelia pareció extrañarle pero aceptó.
-Pues que la próxima semana, también me quedaré en su casa a dormir.- ¿qué?, ¿por qué siempre espera a última hora para decírmelo?.

Torcí el gesto.

-¿Es qué ha habido una anterior?.- dije y tardó en responder.
-Sí, pero no te lo he dicho porque te enfadarías.- dijo, normal.
-Hmm.- joder, ahora me comeré la cabeza. Encima de que le veo poco, me sale con estas.


-¿No crees que pasarás demasiado tiempo en casa de John?.- pregunté intentando sonar lo más tranquilo posible. Pareció suspirar.
-También es la casa de Lara.- dijo pasando del tema.
-Lo sé, pero... ¿no podríais hacer el trabajo en tu casa?, con esa cama tan grande que tienes cabéis a la perfección.- no podía evitarlo, llevaba un buen rato comiéndome la cabeza y todo derivó en la foto de John abrazándole en su coche con su sudadera.
-¿Con mis padres y Mick montando jaleo?
-No, mejor con John.- se me escapó y vi que le afectó. No lo podía evitar, si ese tal John le tocaba...
-Louis por favor, no empieces, ¡no empieces!.- sonó muy dura.
-Sí empiezo, no te he visto desde entonces.- quise sonreír cuando recordé su cara al darse la vuelta. Estaba enfadada pero al verme sonrió como nunca.-Y me entero de que tu estás en casa de John. Y que, por si fuera poco, la semana que viene también.- por dios Amelia, ¿cómo eres así?.
-Voy a hacer un trabajo, joder Louis, no voy para ver a John, él apenas estará.- eso de que viaja mucho, si, claro, pero estás en su casa.
-Pero no puedes negarme que te gusta.- me da igual lo que diga, tengo razón. Tengo derecho a estar enfadado. Acabo de llegar de una gira, sólo tenía ganas de pasar un fin de semana, un puñetero fin de semana con Amelia.
-¿Sabes qué?.- se le notaba cabreada.- que tienes razón.- dijo levantándose. ¿Qué?, ¿tengo razón?... claro que la tengo. Pero me enfada que me lo diga así.
-Voy a acabar con esto.- no, no me salía Amelia, quería decirle Amy, pero tampoco.



ÚLTIMO CAPÍTULO. PARTE 4.


(Victoria ^_____^)

El móvil paró de sonar para volver a hacerlo en cuestión de segundos.

-No tienes porque.- se acercó más. No, Victoria, sabes que no aguantaras.- sólo tienes que decirlo.- dijo y agarró mi cintura.
-¿El qué?.- me subió a la mesa y casi se caen dos platos. Mi corazón empezaba a salirse de mi pecho y lo que lo provocaba era él.
-Lo sabes.- dijo pegando su frente a la mía.

La canción paró de nuevo y de nuevo volvió a sonar, desde luego no se cansaban los de la publicidad.

-Sólo se una cosa.- que te quiero, que te quiero más que ha cualquier cosa, que ya no sé seguir adelante sin ti, que quiero que el tiempo vuelva atrás y poder decirte que me quiero quedar contigo para siempre.- Nialler.- susurré casi sobre sus labios.
-Ya te lo advertí.- sonrió casi sobre los míos.- tu te lo has buscado Victoria.

Me apretó contra él mientras cogía mi nuca e hizo que nos fundiéramos en un beso. Casi un mes, casi un mes sin sus besos. Busqué desesperadamente su pelo y entrelacé mis manos en el al mismo tiempo que rodeé su cintura con mis piernas pegándole más a mí para poder saborearle mejor. Noté un leve mordisco en el labio inferior y abrimos los ojos al mismo tiempo. Volví a cerrarlos esta vez con tranquilidad y aflojando mis piernas tras su cintura, pero noté sus manos bajar por mis muslos impidiéndomelo. Se apretó contra mí y casi solté un suspiro.

Nos separamos con dificultad.

-No podemos hacernos esto siempre Niall.

(Niall ^________^)

-No podemos hacernos esto siempre Niall.- algo me dio una punzada al no decir Nialler, sonó a que no iba a haber un siguiente beso.
-Lo sé.- agarré sus mejillas.- pero eres imposible de resistir.
-Y tu eres precioso.

Ella cogió aire y me miró agarrando mis manos.

-No volveré a hacerte daño.- dijo mientras dos lágrimas recorrían sus mejillas.
-Victoria, vale, tranquila.
-Nialler.- dijo y volví a besarle.- Niall, me voy a volver a España.

Algo se removió dentro de mí. ¿Qué?, No, no, no. Joder, ¡no Victoria!.

-No puedes irte, ¿por qué?.- pregunté casi echándome también a llorar.
-Porque quiero dejar de hacernos daño.- lloró más fuerte.
-No… Victoria… no te marches.- sollocé.
-Lo haré, lo haré cuando termine este curso.
-Por favor Victoria.- agarré sus manos.- Por favor, quédate conmigo. Podemos sortear a las cámaras, encontrar el modo de que esto salga bien.- apartó las lágrimas de mi cara.
-No Nialler. No sé hacer nada bien ya.- dijo ella, le abracé sin creerme aún la situación.
-Victoria.- susurré en su oído.- no te puedes ir.
-¿Por qué?
-Porque yo también estoy enamorado de ti.

(Victoria ^____^)

-Porque yo también estoy enamorado de ti.

Me quedé casi sin aire, ¿de verdad había dicho eso?, ¿de verdad me estaba diciendo algo tan encantador?.

En ese momento le quise más que nunca. En ese momento supe que yo estaba en el mundo para él, no podía existir nada mejor que él en mi vida.

-Nialler.- le agarré fuerte desahogándome contra su pecho.
-No te marches, no te vayas nunca.- suplicó.
-Tengo que hacerlo.- dije.
-¿De verdad te vas por que crees que nos hacemos daño, Victoria?.- dijo alzando mi cabeza.
-Sí…- cogí sus manos.-… y… porque me han dado una beca… para una academia de baile. Yo… yo creía que iría de vacaciones como cada año, pero cuando me dieron la oportunidad de…
-Eh, eh.- dijo y volvió a besarme.- Victoria, es el baile, es una de las cosas que te hacen feliz, no llores.
-Lloro porque no te volveré a ver.- y no mentía.
-Ni lo pienses Victoria, claro que nos volveremos a ver.- pasó las manos por mi pelo con suavidad.- ¿cuándo te marchas exactamente?
-La segunda semana de junio, en cuanto acabe el curso.- me costaba hablar y coger aire.
-Tenemos más de cuatro meses por delante… si quieres.
-Cuanto más tiempo esté contigo más me costará despedirme de ti, no quiero que lo pasemos… no quiero que lo pases peor.
-No pienses en eso.- dijo firme, casi ordenándolo.- no pienses eso preciosa.- me dio un beso en la frente.
-Vale.- intenté sonreír.- no me sueltes hasta que despegue el avión.
-No te soltaré nunca, mi amor.- volvió a mirarme a los ojos.
-Mi amor.- susurré.

Mientras él me recogía en sus brazos escuché la voz de Katy y Zayn, nos separamos bajo su atenta mirada y Katy me miró con cariño entendiéndolo todo.

(Zayn ^______^)

Tras el capón que le di a Niall se fue a la cocina y Katy se acurrucó a mi lado. Casi parecía que se estaba quedando dormida.

-Katy.- susurré.- Katy.- le zarandeé.
-Hmmm.- murmuró abriendo los ojos y mirándome.
-¿Tienes sueño?.- pregunté.
-¿Eh?.- despertó del todo.- No, esta noche no.
-Entonces…- pregunté tocándole el estómago. ¿Cómo se le pregunta a tu novia si le ha bajado la regla sin parecer brusco?
-Sí.- respiró aliviada.- ya sí.- sonrió y le besé.

-Mira que careto tengo aquí con Liam.- dije enseñándole una de las fotos que yo había echado en la gira, ella empezó a reírse.
-Lo sé, Jane se la robó del móvil a Liam en navidad.
-Joder. Y parecía tonta.- dije también riéndome.
-Oye tu.- me reprendió pero seguimos riéndonos.

De repente las risas pararon, estaba escuchando a Niall llorar desde el salón, ¿por qué lloraba?. Me levanté dejando el móvil e cualquier manera y dispuesto a meterme en la cocina con él pero cuando estaba llegando a la puerta de la cocina Katy tiró de mi brazo.

-No, Zayn, no.- pidió.
-Katy, Niall está llorando.- intenté soltarme.
-Zayn, te lo puedo explicar.- dijo ella tirando más fuerte.
-Katy, suéltame.- dije casi gritando.
-Zayn… Victoria se marcha a España.- dijo y tragó saliva.- eso es lo que le está contando, pero vamos.- me soltó.- gracias por gritarme.- dijo irónicamente.
-Pero si no te he llegado a  gritar.- dije mientras se marchaba a su cuarto.
-Pero ibas a hacerlo.- dijo a mitad de las escaleras.
-Bah, Katy, no es para tanto.- empecé a subir las escaleras y huyó hacia su habitación.
-Te advertí que no me gritaras.- dijo y aceleré el paso sin darle tiempo a que se metiera a su habitación.
-Katy, joder.- intenté agarrarle de la cintura, ella se dejó pero me giró la cara cuando me apoyé en la puerta.- Katy.- cogí su cara y la puse frente a la mía, aun así no me miró a los ojos.- Katherine.- susurré y aceptó posar su mirada en mí.- lo siento… perdón.- le besé.- ¿me perdonas?... sonríeme por favor.- ella lo hizo y tras un abrazo bajamos a ver que tal estaba Niall.

(Katy ^_____^)

Cuando llegamos a la cocina vi a ambos abrazados al lado de la mesa. No me hizo falta saber más y le asentía Vic intentando tranquilizarle. A Niall no le importó besarle frente a nosotros. Me giré a Zayn y le sonreí, pero el timbre nos sacó a todos de nuestro pensamiento.

-La comida.- dijo Vic sonriendo y posando su nariz en la de Niall.
-Ya va Zayn.- dijo Zayn soltándome.
-Vuelvo enseguida….- dijo Niall, pero lo que dijo a continuación no lo entendí. Volvió a besarle y se fue con Zayn.
-¿Qué te ha dicho?.- pregunté cuando movimos la mesa para sentarnos los cuatro.
-Mi niña guapa.- sonrió.- pero en español.- se sonrojó.
-Awww, que mono.- dije abrazándole.

Niall y Zayn volvieron a aparecer, Zayn se ofreció a ayudarme a colocar la comida así que Niall enseguida se sentó junto a Vic y empezó a jugar con sus manos mientras ambos sonreían como niños.



ÚLTIMO CAPÍTULO. PARTE 3.


(Katy^_____^)

Mientras Victoria recogía los apuntes de literatura de mi escritorio, escuché la puerta, bajé las escaleras a todo correr. Abrí la puerta y después de las 2 semanas más largas del mundo ahí estaban él y su sonrisa torcida.

-Zayn.-susurré cogiéndome a la puerta.-¡Zayn!.-Grité y me tiré a sus brazos cuando entró a mi casa.- ¡Zayn!.-me apreté contra él.
-Katy.-Dijo justo antes de alzar mi rostro para unir nuestros labios.
-Esto… hola.-Dijo Niall entrando en casa.
-¿Y eso?.-Le dije a Zayn en su oído aun abrazándole.
-Bueno Katy yo….-comenzó Vic.- Hola.-Dijo saliendo de su asombro.
-Hagamos les una encerrona .-Dijo Zayn en mi oído, sonreí asintiendo.
-Hola Victoria.-Dijo Niall acercándose a ella, ella sonrió tímida y se dieron un torpe abrazo. Zayn me agarró más fuerte y me besó.
-¿Qué tal os ha ido todo?, nos tendréis que contar un montón de cosas.-Dije soltando a Zayn, para acercarme  a dar un abrazo a Niall.- Seguro que os lo habéis pasado fenomenal.- Dije volviendo con Zayn.
-Sí, hay muchas cosas que contar.-Dijo Zayn.- Nos tiraremos mucho tiempo.
-Pues quedaos a cenar.-Dije riendo.
-Yo me tengo que ir.-Dijo Vic
-Podríamos pedir comida china.- dijo Niall mirándole.
-Toma, llama a tu casa, hoy cenas aquí y si hace falta te quedas a dormir.- le dije a Vic. Ella asintió y dejó sus cosas en la entrada, cogió el teléfono.
-¿Mamá?.- dijo Vic.- ¿me puedo quedar a cenar en casa de Katy.- asintió.- claro… no, cenaremos comida china.- sonrió.- entonces no me quedaría… - Vic comenzó a hablar en español y lo único que entendí fue, Nialler también, y cómo se giró a mi dando la espalda a los chicos y sonrojándose un poco. Rio nerviosa y colgó.
-¿Te quedas?.- preguntó Niall. Vic sólo asintió.
-Pues vamos a pedir ya.- dijo Zayn, me cogió de los hombros y se fue a llamar.- Sentaos.-dije viendo que estaban incómodos.
-¿Qué tal os ha ido?.- dijo Vic algo tímida.
-Bien, nos lo hemos pasado muy bien.- asintió Niall sonriendo, Vic torció un poco el gesto y Zayn llegó.
-Ya tenemos cena, señoritas, Niall.- dijo sentándose con nosotros.
-Poned la tele.- dije levantándome.- Vic, ¿te quedarás a dormir?.- ella asintió y vino conmigo.
-Claro, le dije que me dejarías algo para dormir.- asentí y vi como intentaba ver a Niall.
-Vic, ¿no se supone que quedasteis como amigos?.- le pregunté y se puso nerviosa.
-Sí, pero… es que… son 2 semanas sin tener contacto con él… pensé que lo llevaría mejor.
-Tranquila, te ayudaré.- me dio un abrazo y nos fuimos con ellos que veían la tele.- ¡la mesa!.- me miraron extrañados, sonreír.- que yo iba a poner la mesa.- aclaré.
-Ya voy yo.- dijo Vic yéndose a la cocina, Zayn, Niall y yo nos quedamos sentados. Zayn carraspeó y le vi dar un capón a Niall.
-Ya, ya.- dijo Niall levantándose y se fue con ella.
-No creo que se maten.- dijo Zayn.
-Yo tampoco.- sonreí y me acurruqué a su lado.

(Niall ^_______^)

Respiré hondo y cerré los ojos con fuerza antes de entrar a la cocina, le vi junto al fregadero de puntillas intentando alcanzar algo. Se dio por vencida y bajó sus pies al suelo cuando me vio.

-No me lo digas.- sonrió. Como siempre, era preciosa.- te han echado.- volvió a sonreír pero le vi enrojecer un poquito.
-Más o menos.- me acerqué a su altura y agarré los vasos del estante al que ella no había llegado.
-Woah.- dijo ella apartando la vista de mi abdomen y mirándome a los ojos.- has crecido Nialler.- Uf, Nialler…. Contrólate Niall. Ella ya no es… ya no es tuya. Aunque una parte de mí dijera totalmente lo contrario.
-Sí, bueno, un par de centímetros quizá.- puse los 4 vasos en la mesa.
-Creo que algo más.- dijo ayudando y poniendo las servilletas. Fui a por el agua.
-¿Qué tal tu… bueno, estas dos semanas?.- dije tragando saliva y pensando que lo peor que podía soltarme era que hubiera otro chico.
-Eternas.- sus ojos se volvieron a posar en los míos.
-Ya, como a mí.- Joder Victoria.- aunque también has sido geniales.
-He visto todos los conciertos por internet.- dijo apoyándose en la encimera junto al frigorífico.
-Que paciencia.- dije casis suspirando.
-Me gusta verte.- dijo encogiéndose de hombros.
-Gra… gracias, supongo.- sonreí.

Pum… pum… pum. Genial, Victoria, genial. Mira lo que estás consiguiendo.

Nos quedamos por un instante en silencio, no era el típico silencio incómodo. Simplemente lo pasamos porque Katy y Zayn tuvieran un momento a solas, aunque si hubiera sido por mí que quedaría siempre a su lado. Escuché sonar un móvil, ella giró la vista a la mesa, lo había dejado allí. La canción era bastante conocida para mí, el estribillo… sonaba, That should be me, de Bieber.

( Sólo el estribillo,  http://www.youtube.com/watch?v=ht0Z_LptlYQ , del 1:18 al 1:48 )

Sin apartarse de la encimera volvió a mirarme, escuchando la música de fondo hice el amago de levantarme pero ella fue más rápida y se dirigió a la mesa, le seguí y esperé a que se girara para toparme con esos ojos miel.


(Victoria ^_____^)

Él. Sigue siendo lo más bonito del mundo. Lo tengo enfrente y es que no soy capaz de no mirar ese cielo que hay en su mirada.

Escuché mi móvil, mierda, lo había dejado en la mesa… que oportuno. Me giré para volver a mirarle y le vi una leve sonrisa a causa de la canción. Pero cuando creí que iba a levantarse me aparté de allí y me dirigí a ver quien era el pesado de turno. Bah, publicidad. Que les den. Lo dejé sonar y me giré.

-Pu – bli – ci – dad.- dije a dos centímetros de sus ojos azules.
-¿Por qué tartamudeas?.- dijo él. Tragué saliva.
-Lo siento.- puse ambas manos en la mesa sin dejar de mirarle.



:3

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She is the one. <3