Five boys, one dream, one direction. <3

viernes, 29 de junio de 2012

CAPÍTULO 8, PARTE 1.


CAPÍTULO 8

(Victoria ^______^)

Lo había afirmado. Lo había afirmado más segura de mi misma que nunca. Ya todo me daba igual. ¿De que me servía volver a separarme de él?, ¿de que me servía hacerme daño si le quería? No, no podía ser así.

Miré mis pies aun hundidos en el agua fría de la fuente, a primeros de noviembre estaba tan congelada, pero no me importaba. Levanté la cabeza y ahí le encontré de nuevo. Tan cerca de mí que se me había olvidado hasta como respirar.

-¿Qué acabas de decir?
-Pues la verdad.
-¿Cuál es la verdad?
-Que quiero que lo vuelvas a ser todo para mí.
-Creo que tú nunca has dejado de serlo para mí, Victoria.
-¿Qué?.- noté mis ojos vidriosos.
-Que siempre seré tuyo.

Fue la última frase que dijo antes de acercar poco a poco sus labios a los míos. Dios, era lo más adictivo del mundo. Me separé de él y me lancé a sus brazos sin dejar de gritarle repetidas veces lo mucho que le quería.

-¿Es en serio?
-¿En serio?, mira donde estoy metida, pequeño duende. - dije y volví a besarle.
-¡Salgan ahora mismo si no quieren ser detenidos!.- gritó alguien. Me giré y vi a un guardia de seguridad haciéndonos señas con los brazos.
-No quiero pasar la noche en la cárcel.- dijo soltando una carcajada.
-Yo tampoco y me estoy.- escuché el sonido de un trueno.-…helando. ¡Un trueno!
-¡Ven, corre!.- dijo ayudándome a salir, cogí el bolso y echamos a correr para que el guardia no nos siguiera diciendo nada.

Salimos empapados de Trafalgar Square y la fuerte lluvia no ayudaba a nada.

-¿Y si pedimos un taxi?.- dije cubriéndome la cabeza con la capucha.
-Tampoco estamos tan lejos.- dijo acercándose a mí.
-Cogeremos una pulmonía.
-¿Y eso que importa ahora?.- dijo alzando la ceja y sonriendo.
-¡Estas loco, Niall!
-¿Ah sí?.- se acercó más a mi.
-Muchísimo.- dije pegando su cara a la mia.

Se quedo a milímetros de mis labios. Cerca, muy cerca. Hasta que se separó de un rápido movimiento.

-¡Si lo quieres ya puedes correr!.- gritó yéndose corriendo.
-¡Ahora veras!.- chille yendo tras él.

(Niall ^_______^)

Dos calles más y llegaríamos a mi casa. Me giré para ver por donde iba Victoria. Le sonreí y reduje el ritmo, esperé a estar a su altura. Ella se paró a los pocos pasos.

-¿Qué pasa, estas bien?.-preguntó preocupada.
-Sí.
-¿Entonces?.-se me acercó sin dejar de observarme fijamente.

La agarré para besarla, sí, bajo la lluvia. Pasó sus manos por mis hombros para acomodarlos en mi pelo y así formar un agarre bastante fuerte. Sonreí sobre sus labios pero no me separé de ella. Cuando se relajo un poco nos giré y le di un último beso.

-Quien llegue antes se ducha.-dije antes de salir corriendo de nuevo.
-¡Tramposo!.-Le oí decir soltando una risa.

Me paré para buscar las llaves y abrir la puerta. Un momento, no las encontraba. Victoria. La vi caminando con tranquilidad y una sonrisa en la boca.

-¿Buscabas esto?.- se sacó las llaves de la manga dejándolas colgar de uno de sus dedos.
-Será posible.- dije intentando coger las llaves, las retiró y me sonrió.- ¿Quién te ha enseñado a hacer eso?
-Ah-ah. Deja que yo abra.

Me aparté haciendo una pequeña reverencia. Nada más abrir la agarré de la cintura, la elevé un poco del suelo y la dejé al otro lado apartándola para pasar yo primero.

-Sí, ¡el Rey ha vuelto a su casa!.- acto seguido corrí para llegar al baño el primero.- Lo siento pero hay otro baño que puedes utilizar.-dije apoyado en el marco de la puerta.- A no ser que quieras ducharte conmigo.
-Sí, bueno, yo me voy al otro baño.-chasco, Niall, chasco.
-Tu misma.-contesté guiñando un ojo.

Me metí en el baño quitándome la chaqueta y cerrando la puerta con el pie, pero algo no me dejaba, me di la vuelta para ver que era. Victoria pasó entonces besándome.

-Me has sorprendido, Victoria.
-No te emociones, sólo quiero darme una ducha contigo.
-Ya veremos.-Y cerré la puerta.
-Vale. Ya veremos.-respondió quitándome la camiseta.

Salimos de la ducha casi a la vez. Yo cogí una toalla y le tendí otra a ella. Me envolví en la toalla y salí del baño para ir a mi habitación y ponerme algo de ropa. Saqué del armario unos simples pantalones largos.

-Eh, eh. ¿Quién te ha dicho que te puedes vestir?.-Dijo envuelta en la toalla.
-Vaya, sí que has cambiado. ¿Qué han hecho con la Victoria tímida?

Sólo me sonrió y se fue al sofá para sentarse cerca de la manta que descansaba en el reposabrazos. Me volví a colocar bien la toalla y me senté junto a ella.

-Vamos a ver una peli.- dijo pasando su mano por mi pelo.
-¡Marchando!.- fui hasta el armario y saqué una de las primeras que pille.

(Victoria ^_______^)

Nos tapé con la manta hasta el cuello acomodándonos en el sofá. Niall se quedó apoyado en el lateral dejando sus piernas colgadas y me dejó apoyarme en él. Pasó una mano por mi hombro y dejó la otra en el reposa-brazos. Rodeé como pude su cintura con mis brazos y volví a besarle antes de que empezara la película.

- - -

Habían pasado unos 20 minutos, quizá ni eso, seguíamos en la misma posición y note como se me hacía un poco incomoda. Elevé la cabeza y le sonreí mientras que me separaba para colocarme mejor. Pensé rápido. Al mismo tiempo que me adaptaba me quité la toalla en un veloz movimiento y me volví a recostar sobre él pasando su brazo bajo el mío y distrayéndole jugando con sus dedos. Cuando me acomodé dejé que su mano cayera justo por debajo de mi pecho haciéndole saber que ya no llevaba nada. Escuché como tosía y bajé su mano hasta dejarla por debajo de mi ombligo. Me pegué mucho más a él y sin dejar de mirar la televisión agarré el brazo que él tenía en el reposa-brazos y lo coloqué junto al otro para que rodeara mi cintura.

Mi corazón iba a mil por hora.

Empecé a subir una de sus manos por mi cuerpo con tranquilidad y dejé que descansara sobre mi pecho mientras yo apretaba mi mano a la suya. No pude evitar morderme el labio, él había empezado a bajar suavemente por mi estomago y a acariciarme haciéndome empezar a suspirar.

No espere más y me giré para quedar sobre él. Volví a suspirar mientras me apretaba contra su entrepierna y empecé a maldecir aquella estúpida toalla suya que nos estaba impidiendo ser uno.

-Te quiero.- susurré besándole en la frente.
-Te quiero.- me besó.- Nunca dejes de repetirlo.
-Nunca.- susurré en su odio.

Me volví a apretar contra él y nos levanto llevándonos hasta su habitación sin dejar de comernos a besos. Cuando llegamos a su cama me dejó en ella con fragilidad y quedó sobre mí de rodillas.

(Niall ^_____^)

Me quedé completamente embelesado mirándola desde arriba. Era preciosa. Siempre lo había sido pero lo era aun más bajo mi cuerpo y con el pelo aun húmedo. Se sentó y acerco mi cara a la suya agarrando mi cuello mientras yo saboreaba totalmente sus labios.

-Dame un segundo. Quiero que cierres los ojos.
-Está bien.- dijo cogiendo aire y agarrando sus rodillas.

Tuve suerte, me había dejado el portátil encendido. Me metí en el programa de música y fui al cuadro de búsqueda. “Backstreet Boys”. Vamos, vamos, ¿dónde estás?, ¡aquí!. Subí el volumen al máximo y pulsé el play justo antes de volver a su lado.



  (De verdad, escuchadla mientras leéis esto)

-Niall.- dijo ilusionada hundida en sus rodillas.
-¿Creíste que lo había olvidado en algún momento?
-No.-negó sonriendo.- déjame abrir los ojos.
-Ábrelos.- dije agarrando su cara y besándola en los labios.

La melodía de, Spanish eyes, se adueñó del momento. Pasó sus manos por mi espalda y se aferró a mí con fuerza. Dio un tirón de mi toalla y haciéndonos girar quedó sobre mí. Primero me besó en el cuello y después cogió mi mano llevándola a su altura y dándome un beso en la muñeca, justo por debajo del anillo.

Dos semanas con ella en casa y no me había percatado de que ella también llevaba mi regalo. La pulsera que le había dado en nuestro primer mes colgaba de su muñeca moviéndose con gracia.

Entrelacé sus dedos con los míos y al mismo tiempo que la canción me recordaba que el mundo era precioso esa noche, entré en ella con suavidad murmurando de nuevo un, te quiero, sobre sus labios.

(...)


(Katy ^_____^)  Esta misma noche.

Estaba en la cocina preparando algo para la cena, decidí dejar de lado mis intentos de cocina y se lo deje a Rose, la asistenta.

-Siento haber liado todo esto, Rose.- le dije recogiendo un poco.
-Señora, mi trabajo es recoger esta casa, mantenerla limpia y hacer la comida, cena o desayuno.- dijo sonriendo con humildad.
-Lo siento, no estoy acostumbrada a tener ayuda en esto.- me intente excusar.
-Mire, siéntase en el sofá y vea la televisión.

No hablé más y terminé en el sofá haciendo zapping. No me gustaban los programas del corazón, nunca me había parado a verlos y no empezaría ahora. Zayn, Sean, ambos aparecieron delante de mí en la pantalla y solté el mando para no cambiar de nuevo. Los chicos también salían pero no pude evitar fijarme solo en ellos dos. Salían tan bien, Zayn intentaba que los flashes no dañaran los ojos de Sean, por lo demás eran de lo más natural. La imagen para mí era muy bonita, son mis chicos, tan naturales, tan ellos… y juntos.

(Zayn ^_______^)

Entré a casa preocupado por la reacción de Katy, que yo supiera no solían molestarle los paparazzi y las cámaras menos, debido a su trabajo. Pero con Sean era distinto. Normalmente tomaba bastantes precauciones para que no le grabaran demasiado y hoy se han dado un festín. Abrí con sigilo la puerta esperando que Katy no estuviera viendo la tele. Llegué al salón y justo ella cambió para dejar puesto un programa en el que salíamos.

Con los ojos como platos observé todos y cada uno de los movimientos de Katy que al poco se inclinó hacia la tele. Dejé al dormido Sean a su lado en el sofá, eso sin duda le tranquilizaría. Cuando se percató de mi presencia sonrió y cogió a Sean para dejarlo en su regazo y mecerle un poco.

-Me he dado cuenta de que tenemos un hijo precioso.
-Eso no es nada, yo ya lo sabía desde el primer día, cuando lo cogí en brazos y alzó su pequeñita mano. Recuerdo que apenas rozó mi cara me enamore de él.
-A veces eres de lo que no hay. Ven.- estiró su brazo.- siéntate con tu chica.

Me senté a su lado y le rodeé con mis brazos teniendo cuidado de no despertar a Sean, apoyé mi cabeza en su hombro y me dediqué a observar al pequeño.  

-Ya que le hacen fotos, que menos que saquen lo guapo que es, ¿no?
-Katy, ¿no eres tu la que tenía más cuidado?
-¿Es un delito querer que tu hijo salga guapo?
-Por eso solo dejar que una buena fotógrafa le inmortalice.
-Por supuesto.- Me dejó a Sean en brazos y se fue.

Apareció con una de sus cámaras y comenzó a echarnos fotos a ambos. Después me hizo un gesto para subir a Sean a su habitación. Le pusimos el pijama y Katy volvió a hacer fotos, esta vez, solo del pequeño.

(Katy ^_____^)

-La semana que viene debo ir a comprar.
-Descuida Rose, iré contigo.- dije abriéndole la puerta de casa.
-Sí señora.
-Por favor, no me llame señora, aún me falta para los 30. Llámeme Katy.
-Está bien, señorita Katy.
-Algo es algo.- sonreí.- ¿lleva suficiente dinero para el taxi?
-Esta vez mi marido ha venido a buscarme. Muchas gracias.
-A ti por aguantarnos.- vi una leve sonrisa en su rostro.
-Despídame del señorito, buenas noches.

Cerré la puerta y fui a beber agua. Escuché un ruido en el salón y me acerqué para ver lo que lo había provocado.

-¿Zayn?.- dije mirando detrás de la puerta.- ¿Zaaayn?

No respondía.

-Va Zayn, no tiene gracia.- fui al baño para buscarle.- ¡ZAYN!.- dije entrando.- ¡que raro que no estés delante del espejo!.- escuché su risa, se había ido a la cocina.- que mal te escondes.

Llegué a la cocina y miré en la alacena, pero ni rastro de él.

-Oh, que susto.- ironicé mientras me agarraba de los hombros.
-Aguafiestas.- dijo besándome en el cuello después.
-¿Sabes?.- me giré y pasé mis manos por su cuello.- hace mucho que no tenemos tiempo para nosotros.
-Pues Carpe Diem preciosa.- me besó.- disfrutemos el momento.

Me subió a la barra de la cocina y apreté las piernas en torno a su cintura sin dejar de acariciarle la cara. 

(...)

(Harry  ^________^) La misma noche.

-¡Lara!, ¿cómo se ponía esto?.
-Debes aprender tu solito, ¿verdad Maggie?.- dijo ella frotando su nariz con la de Margarett.- papá tiene que aprender a cambiarte los pañales.
-Laaara.- me quejé.
-Pero si ya lo has hecho más veces.- contestó cruzándose de brazos.
-Pero no me gustan estos pañales nuevos que has comprado.
-Harry, por dios, son todos iguales.- Maggie pareció sincronizarse con ella y soltó una carcajada.
-Muy graciosas las dos.- dije enfurruñado.
-Venga, va, que te ayudo.- dijo agarrándome de la cintura y posando su cara en mi hombro.- ¿le has echado ya los polvos de talco?
-Sí. Si lo único que no se hacer es poner bien este maldito pañal, ¿dónde lleva las solapas?
-Busca que para eso tienes los ojos.
-¿No será esto?.- dije despegando algo del mismo color que el pañal. Lara asintió y se volvió a reír de mí.- pues estaba bien camuflado.
-Ves como no era tan difícil.- cogió a Maggie en brazos y le puse bien el body.- vamos a dormir, bebé.

(Lara ^______^)

La metí en la cuna y esperé un poco para que se quedará dormida, pero fue lo contrario, empezó a quejarse y estalló a llorar.

-¿Tienes hambre, verdad amor?.- pregunté poniéndola de pie en la cuna.- ¡Harry!
-¡Dime!- gritó desde abajo.
-¡Prepárale un biberón anda!
-¡Vale!
-Chsss, ya está cariño, papi te va a traer la comida en seguida.

Al rato subió con el biberón en la mano y encendió la luz de la habitación antes de entrar.

-Toma.- le tendí a Maggie y me levante la manga del pijama para probar la temperatura de la leche.
-Ya lo he hecho yo.- dijo antes de que me la echara meciendo a la niña en brazos para que dejara de llorar.
-Pues entonces, toda tuya.- le di el biberón.- te espero en la cama, tesoro.- le besé y me desplomé sobre la cama.








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She is the one. <3